viernes, 16 de mayo de 2014

Crónica de un treintañero anunciada…



"No cabe duda que la vida es un albur, no hay certeza ni de la vida misma… jamás imaginé que transitaría los senderos que he atravesado, y tampoco imaginé que habría azotado como azoté"...

Por: Mil Maneras. 






Cumplo 10 años (ojalá fueran de edad) de haberme graduado de la universidad, debo confesar que llevo meses dándole vueltas a la reflexión que hoy por fin tuve el valor de plasmar en este texto.




¿Cómo estaba yo hace 10 años?... me encontraba a días de mi graduación, no por presumir pero los planetas se alinearon (la verdad fue resultado de unas madrizas incesantes, noches sin dormir, y esfuerzos por encima de lo que un estudiante común emplea en su carrera) y cerré con broche de oro, recibí 2 reconocimientos de gran valor curricular de parte de mi alma mater, uno de ellos de los más preciados (Borrego de Oro del Tec de Monterrey que por lo menos implica una chinga de 3 años de sacrificios y algunos que otros oficios en alguna disciplina, en mi caso fue la “política estudiantil” obviamente…).

Con ello cerré un ciclo interesante y bastante enriquecedor en mi quehacer universitario, a resumidas cuentas obtuve premios en diferentes ámbitos, 1er lugar en concurso de oratoria, 1er lugar en un torneo de soccer de la universidad, 1er lugar en el CENEVAL de mi carrera, fui tesorero y después presidente de la sociedad de alumnos de mi carrera, 1er lugar en un simulador de negocios impartido por la Universidad de Carnegie Mellon (que me hizo acreedor a una beca para mi especialidad en negocios… que me enseñó mucho pero no lo suficiente para evitar que tronara mi 1er negocio).

Un futuro prometedor, muchos sueños por las nubes, y un objetivo en mente sumamente claro que sigue rondando por mi cabeza todos los días (tal vez es lo único consistente que he mantenido de entonces a la fecha).

Como cualquier universitario una vez que se acaba dicha era, se vienen las preguntas ¿qué voy a hacer? ¿de qué voy a vivir? “se mucho!, pero no tengo experiencia” ¿Qué onda con los salarios que paga el mercado? “Oye pero si mi padre pagaba 3 veces de colegiatura lo que me quieren pagar de salario!!”; son preguntas que retumban en la cabeza de cualquier recién graduado, por mas listo, inteligente, hábil que seas… no dudo que algunos tengan suerte pero apuesto que no pasan del  5% de la población.

En mi caso esas interrogantes surgían pero según yo tenía algo muy claro!, sería político y de hecho de mis primeros ejercicios reflexivos post universitarios fueron precisamente el  ¿cómo me veía en 10 años?, y repasando lo que ha sido de mi vida… WTF (si… What The FUCK), no coincide nada!

¿Pero cómo me veía?, a mis 32 años me hacía con un currículum de pocas pulgas!, una master en una de las mejores universidades del mundo (la verdad es que Harvard era lo único que valía para mí en esos momentos), diputado local por mi estado, y en una de esas ya diputado federal despachando en San Lázaro, tomando vuelo porque a mis 37 años debería estar siendo nominado para el Senado de la República; pero no era todo también me veía como un gran hombre de negocios, con mis empresas por un costado por si en alguna de las elecciones llegaba a perder (la política es un volado…uno nunca sabe!).

Y tenía una regla en mente!, no me podría casar hasta pasar los 30 años, la razón… nada ni nadie se podía interponer en mi camino para lograr esos objetivos tan ambiciosos; así que esposa, hijos… no gracias por ahora… pasando los 30s ya veremos (me decía).

Y así transcurrió mi década, cumplí cabalmente… no me casé… y vaya que tuve opciones para hacerlo (no profundizaré si eran las mejores o no), pero me mantuve firme, actuando estúpidamente, fríamente en muchas ocasiones, pero logré mi objetivo… no me siento orgulloso; pero tal vez el resultado fue lo mejor, no sé que habría sido de mi vida si lo hubiera hecho, tal vez estaría culpando a mi matrimonio de lo que hoy no tengo y se suponía tendría! , suena a trabalenguas pero así de complicadas las cosas!

Donde no cumplí ni un centésimo fue en los otros dos puntos; después de 10 años ni soy político (creo que lo fui más en la universidad que lo que soy hoy), no he jugado ni para presidente de colonos… ciertamente me acerqué a la política durante 8 meses, creo que lo hice de manera poca acertada, estaba al lado de una persona poderosa pero que fue un pésimo “maestro” y realmente lo único que sucedió fue que me desencanté de la política, y ello desinfló mi 1er gran sueño… por lo menos en ese momento;  la política era un marranero (ahí me constaba) , la izquierda de mi país era peor que basura, y mi estado natal efectivamente corría directo al precipicio con esos liderazgos (Y por lo menos hoy me queda claro que tenía razón… vaya liderazgos tan malos, y que suerte la mía de haber estado tan cerca de ellos).

Cuando me di cuenta que la política no encajaba mucho con mi forma de pensar y actuar, debo comentarles que soy desesperado, apasionado en demasía y me gustan los resultados rápidos, no me importa trabajar 24/7, tener que desayunar Red Bull por las mañanas y tener que tomar clonazepam en las noches para conciliar el sueño y poder aplacar mi cerebro… al final del día acuñé una frase que varios me han conocido “A descansar al panteón…ahí tendremos toda la eternidad para hacerlo”; digamos que esta última frase la he implementado al pie de la letra.

Dadas las circunstancias decidí ir por mi 2do sueño, ser empresario… me sentía muy preparado, seguro de mí mismo, excepto de que negocio emprender… pensaba que mis clases en la universidad y una especialidad en negocios de una universidad en el extranjero  serían suficientes para llevarme a la senda del éxito. Por diversas circunstancias la oportunidad la fui abriendo y terminó convirtiéndose una aventura de negocios en China, que cambió totalmente mi vida y mis finanzas…

Fue una experiencia muy enriquecedora, muy costosa… ahí estudié mi master, China y los acreedores fueron mi postgrado, incluso les sigo debiendo.

Troné mi negocio, y lo hice como los grandes… perdiendo dinero sin ton ni son, siendo soberbio, cegado por mi ambición y mi inexperiencia; ciertamente al principio del negocio todo iba viento en popa, habíamos empezado de manera impresionante, y habíamos hecho todo conforme al “librito” es decir habíamos sido cuidadosos, escrupulosos en todo… y justo en ese lapso mi soberbia creció tanto, que llegaba a alardear que yo jamás trabajaría para nadie!, y que todos aquellos “Godínez” que trabajaban para alguien eran unos perdedores timoratos, que provocaban que en lugar de crecer la economía, se tuvieran que dividir las fuentes de empleo existentes…

Un pequeño detalle en ese entonces mi novia trabajaba en una transnacional de prestigio, y mis riñas con ella al respecto eran frecuentes, pero mi soberbia era aún más grande que ello… no cabe duda que no tenía una pizca de idea de lo que expresaba; la vida se encargaría de aventármelo en mi cara… hoy llevo más de 6 años laborando para una compañía y soy un “GODÍNEZ!”, tal vez “catrín” pero no dejo de ser un “Godínez”…

Después de tronar la empresa no me quedó de otra más que entrar al “Godinato”, era eso o morirme de hambre… no tenía ni para pagar mi tarjeta de crédito (la cual era adicional a la de mi padre…por supuesto).

Dentro de ese “Godinato” estuve herido varios meses, en dicho tiempo viví una cruda moral terrible, realmente impactó mi autoestima de una manera impresionante, me sentía realmente un imbécil, y ello afectó en un principio mi desempeño porque permanecía aferrado a la idea de que debía emprender, el problema era que no tenía ni ideas, ni dinero y mucho menos la moral!

Con el tiempo me fui dando cuenta que no hay nada mejor que echar a perder en lo ajeno, me di cuenta de que no sabía tanto (o mas bien casi nada) como yo suponía, y creo que me empezó a dar estructura a mi formación profesional; sufrí diferentes etapas, la de aceptación de ser un “Godínez”, posteriormente ya asimilada la etapa… entré en la etapa de que quería crecer en salario y posición, situación que me costó tremendamente, y en varias ocasiones estuve a punto de tirar la toalla, no veía por donde… sin embargo el trabajo incesante, los resultados, y un poco de suerte me llevaron a crecer, y así ha sido durante los últimos 3 años… han sido buenos, he tenido retos desde llegar a posiciones donde me auguraban que me correrían como a todos mis antecesores, hasta trabajar en proyectos que estaban más muertos que el Cura Hidalgo… y he logrado sacar adelante todo (no a la perfección pero si sobresaliendo…cabe mencionar que en el “Godinato” las cosas no están mejor que en la administración pública, así que con un poco de empeño y talento no es tan difícil sobresalir).

Sin tenerlo en el radar, adicional a mi trabajo me incorporé a impartir clases en un par de universidades “locales”, pero que sacaron a relucir una parte de mi que nunca había contemplado o me había dado cuenta que existía… que me apasionaba el transmitir lo poco que sabía, tal vez con la esperanza de ahorrarles a muchos la pena de darse en la madre de vez en cuando…

Por otro lado reactivé mi actitud emprendedora y me encuentro en fase de recomposición, ahora soy más moderado, más cauteloso, y espero esta vez no azotar tan fuerte… pero sé que no estaré exento.

No cabe duda que la vida es un albur, no hay certeza ni de la vida misma… jamás imaginé que transitaría los senderos que he atravesado, y tampoco imaginé que habría azotado como azoté; jamás pensé que podría hacerle daño a tantas personas en el camino por mi soberbia y mi obsesiva manera de pensar  basada en resultados y objetivos materiales.

A mis 30s, no soy político ni empresario, tampoco tengo una familia porque cabe mencionar que no me quería casar antes de los 30s, pero si estimaba que a mis 32 podría “darme el lujo” de tener una esposa, y empiezo a darme cuenta de que ahora que si puedo (económicamente) y que tengo más canas que pelo… no se puede tan fácilmente, suena raro y parodia pero es una realidad… otra bofetada de la vida, y ahora espero con incertidumbre lo que me depara, aunque sé que soy tan obsesivo que trataré de encaminar a que las cosas salgan como yo quiero… lo malo es que he demostrado en que no soy tan bueno en ello!

Caminando hacia mis 40s… me hago la misma reflexión de hace 1 década… y resulta que todo ha cambiado, no quiero ser político por serlo únicamente… quiero ser alguien que trascienda, que deje algo en el camino que le sirva a los demás, alguien que cambie las cosas (que por cierto en mi país y estado no van del todo bien, mas bien van del todo mal), quiero ser alguien común y corriente que pueda caminar con sus hijos por un parque un domingo por la mañana, y que nadie sepa quien soy!, es decir un desconocido a la vez… quiero a alguien con quien compartir mi vida, mis éxitos, mis lágrimas, alguien que me recuerde que soy humano y no robot de vez en cuando… alguien con quien compartir hasta mi salario!

Quiero dejarle un legado a mis hijos, poderles pagar una buena educación como la que tuve yo… pero sobre todo transmitirles mi vida, mis errores, mis aprendizajes… documentos como estos…


Espero tener la oportunidad de hacerlo, sería la mejor manera de trascender...

1 millón de formas de ponerse en la madre

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