jueves, 27 de marzo de 2014

EL RENACER DE LOS BECARIOS




"Así, la crisis vino a resucitar de entre los archivos y las copiadoras a ésta forma de explotación sofisticada con el nombre de Becarios."



 El desempleo en México es un tema que nos tiene preocupados a todos y es que tan sólo durante el primer mes del 2014, dos millones 660,000 personas en edad de trabajar se encontraban desocupadas*. Esto no quiere decir que el resto de la población sea feliz y tenga una vida tranquila, algunos se dedican al empleo informal o tienen más de un trabajo para poder hacer frente a sus necesidades.

Desde la crisis económica del 2008-2009 en nuestro país una cantidad considerable de empresas han tenido que verse obligadas a despedir personal y sobrecargar de actividades al resto de los empleados para poder soportar los compromisos. Bajo esta presión, recordaron que había un campo que no había sido correctamente explotado por mucho tiempo. Ahí estaban olvidados, relegados y por supuesto inutilizados unos jóvenes estudiantes que tenían que asistir regularmente a las compañías para poder cumplir con un requisito y obtener el anhelado Título Universitario. 

En alguna época, los futuros profesionistas eran designados para las áreas de copias, archivos y en la mayoría de los casos para tareas de mensajería: llevar las tortas, el café, las galletas o cualquier otro antojo del personal de oficina. Así pues, rapidito y de buen modo eran las prácticas profesionales adquiridas durante determinadas horas. Incluso, había casos donde más que servir de ayuda, parecía que estorbaran. Nadie se molestaba en compartir conocimientos, puesto que sólo durarían algunos meses y no había razón para perder el tiempo.

Así que la crisis vino a resucitar de entre los archivos y las copiadoras a ésta forma de explotación sofisticada con el nombre de Becarios. Creo que en el único lugar que han sido valorados desde siempre es en los Hospitales. Incluso, a veces me parece sobrehumano las horas que pasan ahí, pero como es la vida de una persona la que está de por medio, ahí sí que se valora el aprendizaje. ¡No vaya a ser!

Entonces, estos seres tan jóvenes, tan sin experiencia, tan ávidos de información, pero sobre todo, tan… gratuitos, hoy en día se van abriendo paso a mejores oportunidades en el competido mundo laboral.


¿Cuál es la ganancia? Ambas partes se ven beneficiadas: la empresa, claro está, obtiene un trabajador sin salario y a cambio lo premia, como maestra de preescolar con una estrellita, quizá no en la frente, pero sí en su currículum. Mientras que el estudiante obtiene experiencia profesional real que es sumamente valorada a la hora de elegir candidatos. Incluso una posibilidad de quedarse a trabajar en la empresa donde otorga sus servicio.


Y, ¿por qué hablo de Eras? Resulta que en la actualidad, si vas a buscar un trabajo y lees el perfil que se requiere, en la mayoría de los casos los requerimientos que solicitan no corresponden en edad y experiencia, ni en habilidades con sueldo.

Me he topado con vacantes que solicitan personal que domine más de dos idiomas, tres años de experiencia, dominio de algún software y edad de 25 a 30 años con un sueldo que no supera los $10,000.00 M.N.

 Veamos…un estudiante en promedio termina la universidad a los 23 años, quiere decir que tiene dos años para aprender otro idioma, nuevas tecnologías y haber encontrado trabajo inmediatamente después de graduarse. Si esta persona tuvo que trabajar en un área que no le satisficiese y lo ha estado haciendo para solventar sus gastos en lo que encuentra un trabajo que vaya con su perfil o sus deseos, podría estar perdiendo experiencia y ganando edad, lo que resultaría contraproducente en un futuro. Desde otra perspectiva, podría estar acumulando experiencia en el campo desempeñado, lo que aumentaría su valor en el mundo laboral. Así que cada vez que piense en seguir sus sueños, podría estar sacrificando salario, algo que no suena nada halagador. 






Este cruel panorama, donde la necesidad de obtener ingresos a la espera del trabajo ideal podría estar impidiendo el desarrollo de habilidades requeridas en algún puesto, mismas que se obtienen únicamente con la práctica. Es bien sabido que uno no sale de la Universidad siendo experto en nada, ni mucho menos una calificación garantiza el desempeño laboral.


Es por eso que considero que los becarios o practicantes tienen amplias probabilidades de obtener un trabajo que les permita desarrollarse en el área de su interés, haciendo una correcta elección de su servicio y potencializando sus conocimientos.  







1 comentario:

  1. Necesitamos gente con experiencia. Claro! Y dónde consigo experiencia? Lo siento, aquí no.
    Sé que Starbucks y Costco prefieren gente que ha trabajado por años con ellos en puestos clave, que recién egresados de escuelas de negocios.
    Por cierto, conozco gente que domina más de dos idiomas antes de salir de la uni, solo que ellos empezaron a invertirle mucho antes. En eso no hay excusa. :P

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