lunes, 27 de enero de 2014

El primer post del año...


Tenía muchísimas ganas de volver a escribir, no es que no quisiera antes, pero a veces la inspiración no llega y no hay manera de presionar. Además el año pasado recibí tal cantidad de limonazos que si me hubiera hecho una limonada como dicen, sudaría gotas de limón como mínimo y no tenía intención de contagiar a nadie de amargura.
Así que, ya que estamos en enero y acabando de pasar la temporada martirizante de hacer la cuenta regresiva, al hacer la mía, caí en cuenta que no soy, por mucho, lo que esperaba ser de grande.
Tranquilos, que no corran las lágrimas, esta historia no acaba tan mal…