miércoles, 15 de mayo de 2013

50 SOMBRAS...

"Estos libros han alentado a miles de mujeres a disfrutar libremente de su sexualidad, a explorar, a jugar, a divertirse, a soñar. Creo que 50 sombras abrió una puerta que estaba completamente cerrada e incluso satanizada."




El año pasado me encontré casualmente en internet con un artículo sobre la curiosidad colectiva que habían despertado los juegos eróticos de un millonario llamado Christian Grey en  Reino Unido, siguiendo en Estados Unidos y luego el resto del mundo. Me di a la tarea de buscar el libro en México y resulta que todavía no llegaba, así que me apunté en la lista de espera y creo que fui una de las primeras en obtener el primer tomo.  Tuve que esperar algunos días con mesurada desesperación a que llegara el segundo a las estanterías de la librería y como no quería que me pasara lo mismo, antes de terminar el segundo ya había comprado el tercero.
Tuve que arrastrar a algunas amigas a leerlo para poder hablar con alguien sobre el tema y como era de esperarse, las diferentes formas de pensar le daban un toque especial a cada opinión.
Desde mi particular punto de vista la trilogía va restando estrellas en cada tomo, aunque el primero lo devoré, me tardé un poco más en el segundo y el tercero lo he terminado a marchas forzadas debido a la innecesaria cursilería y el desarrollo lento y repetido de la trama. La pareja se pelea, se reconcilia, sexo, ella llora, él controla, Anastasia desobedece, Christian castiga… en fin. Más o menos así va la cosa para no contarles detalles si alguien tiene interés en leerlos. Literatura erótica, así la llaman, me parece que tiene más contenido erótico que literatura, el lenguaje es muy sencillo, los personajes son bastante obvios, los diálogos son planos y las historias completamente falsas, para empezar una protagonista con una belleza natural y sin pretensiones económicas que deja deslumbrado al hombre increíblemente atractivo y “estúpidamente rico” es muy Walt Disney o El canal de las estrellas aumentándole XXX y deseos sadomasoquistas.
En varias ocasiones quise saltarme párrafos completos en la narrativa del sexo porque todo parecía una excusa para llegar a ese punto y obstaculizaba o atropellaba el transcurso natural de la historia. Bien, y entonces que tiene la trilogía de E. L. James que la hace tan atractiva? ¿Por qué las millones de copias vendidas y la traducción a 45 idiomas? Por supuesto, justamente eso EL SEXO!!!!
Es bien sabido que leer fomenta la imaginación, entonces, cuando se trata de erotismo ya no es necesario ver una película porno a escondidas con peligro de ser sorprendidos, leer está permitido socialmente así que la fantasía es el límite.
Estos libros han alentado a miles de mujeres a disfrutar libremente de su sexualidad, a explorar, a jugar, a divertirse, a soñar. Creo que 50 sombras abrió una puerta que estaba completamente cerrada e incluso satanizada. Por lo menos hoy en día se puede hablar más abiertamente de sexo sabiendo que existen un sinfín de posibilidades. ¿Recomiendo la saga? Como dije antes, no creo que sea una obra literaria, pero cualquier herramienta que permita a las parejas acercarse y lograr una plenitud sexual vale la pena. Lo importante es la comunicación, la responsabilidad y sobre todo el respeto a la integridad y los límites de cada persona, ya que cada cabeza es un mundo con sus luces y con sus sombras.

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